Regionalismo Contemporáneo
El proyecto se emplaza en una pendiente frente al mar, aprovechando la topografía para crear un mirador natural. El edificio, suspendido y paralelo a la calle, orienta las vistas hacia el horizonte, mientras una sucesión de plazas —atrio, cívica y mirador— integra la geografía de Puerto Montt en la propuesta.
El volumen principal se eleva para abrir las vistas hacia la ciudad y el mar, estableciendo una secuencia de espacios que conecta la calle, la plaza y el océano. Los cuerpos laterales, revestidos en tejuela de piedra pizarra, delimitan la plaza cívica mediante pórticos y corredores cubiertos, protegiendo del viento y la lluvia. Estos elementos crean un espacio destinado a la actividad social y la celebración, en diálogo con el entorno natural y la identidad local.

