FUERZA EXPRESIVA DE LA MATERIALIDAD
En una superficie de 5 ha, el Colegio Craighouse construyó su complejo deportivo, compuesto por dos canchas de rugby, dos canchas de hockey y un edificio destinado a camarines y club house. Emplazado en medio de una pronunciada pendiente, el volumen se inserta en el cerro, integrándose a la topografía del lugar.
Una sólida caja de piedra alberga los camarines y parece emerger naturalmente del terreno. Sobre ella, un prisma de acero y cristal ofrece un espacio flexible y abierto, con vistas privilegiadas hacia las canchas y la cordillera. La unión de estos dos órdenes geométricos genera una amplia terraza que articula los distintos espacios del conjunto.
La materialidad del proyecto expresa claramente la vocación y el uso del programa arquitectónico.

